¡HOLA LOOOOOOVERS!

Ya lo sabéis, ¿verdad? Ya os habéis enterado, ¿no?

Pues sí, como ya visteis en mi canal de Youtube, mi viaje a París ha tenido un final de cuento, nunca mejor dicho, y es que… ¡ESTOY OFICIALMENTE PROMETIDA!

No sé si recordáis el último Post que escribí: “Es un lugar donde los sueños se hacen realidad” pues no fue una frase escogida al azar. Es una frase en la cual seleccioné todas y cada una de las palabras que aparecen.

Muchos de vosotros me habéis dicho que el momento de la pedida fue algo extraño y un poco soso. Bien, pues siento decir que fue uno de los momentos más bonitos y mágicos de toda mi vida.

Os cuento un poco como fue. Estábamos terminando nuestra aventura por París y llegó nuestro último día en el parque y cómo no, las últimas tomas para el vídeo. Me estaba despidiendo cuando aparece Jonathan y Valeria. De repente veo como Jonathan saca una cajita de color azul, clava su rodilla en el suelo y me susurra: Mamá, ¿te quieres casar con papá?

No supe cómo reaccionar. Jonathan sólo me preguntaba ¿pero sí o no, quieres? Hasta que le dije un ¡SÍ!

En esos primeros momentos me quedé en estado de shock, pero a los 5 minutos, toda esa emoción se trasladó en lágrimas de felicidad. Estuve aproximadamente como 2 horas llorando.

Fue un momento muy emotivo y especial para los dos y estoy muy contenta de poder contároslo y enseñároslo.

Más adelante, os contaremos en mi canal y en mi blog cómo, cuándo y dónde queremos que sea la boda. Pero para eso tendréis que esperar.

Y me despido diciendo, “Toda princesa tiene su príncipe y su final feliz”

Mucho love.