¡Hola lovers! ¿Cómo estáis? ¡Espero que el fin de semana lo hayáis empezado con muy buen pie!
Bueno, como ya sabéis, hoy en día el reloj biológico de las mujeres se ha retardado bastante.
Hasta tal punto que podemos encontrar madres con bien pasados los 40. Pero ser madre joven tiene muchas ventajas, por lo menos este es mi caso.

Más energía
Salí del hospital y lo primero que hice fue darme un paseo, a pesar de haberme dado unos cuantos puntos. Aunque era un bebé con pocos días de vida, no me privé de hacer absolutamente nada, de hecho, siempre he tenido ganas de hacer un montón de cosas, viajes y salidas.

Menos miedo a equivocarte
En mi caso, he tenido un montón de dudas. Por ejemplo, no sabía cómo lavar el cordón umbilical al bebé, ni siquiera, cuantas tomas le tienes que dar al día. No te tomes los errores como algo malo sino como una nueva forma de aprender.

Mayor facilidad de adaptación a los cambios
No dormir por las noches es una de las cosas más difíciles en los primeros meses de vida. Tómatelo con filosofía, tienes que saber que es algo pasajero. Cuando una madre es joven le cuesta menos acostumbrarse a cambios tan bruscos.

Más permisivo
Creo que hay que darle alas para poder volar.
En la educación de mi bebé será ella misma la que aprenda de sus errores. Si se tiene que caer, aprenderá a levantarse.

 

 

Una madre es una amiga
Mi madre, la abuela de la criatura, se lleva conmigo 17 años y, tan sólo, 40 con mi bebé.
Además de ser una super ventaja el ser abuela tan joven, yo siempre he adorado la relación que tengo con mi madre.
Tu madre es tu amiga, tu confidente, tu compañera de batallas y, por supuesto, deseo tener la misma relación con mi hija.

Es guay ser mamá joven. ¿Qué decís? Espero que os haya gustado y que me dejéis comentarios por aquí abajo.
¡Mucho loveeee!

Fotografía: Aima Fotografía.

Vestido de Yoli: Minueto. 

Vestido de Valeria: Dulces.